Preguntas frecuentes

A continuación te dejamos un listado con las preguntas más frecuentes. Es muy posible que la tuya se encuentre entre ellas. Sin embargo, si aquí no encuentras respuesta a tu pregunta, puedes contactarnos a través de nuestra Atención al cliente.

Todo aquello que está conectado a la red (luces, enchufes, persianas, porteros automáticos, etc.) y todos los dispositivos que funcionan con mando a distancia por infrarrojos. En definitiva, puedes controlar todo lo que se encuentra en la estancia en la que tengas un Lilo conectado. Con su correspondiente limitación de 4 relés.

No te preocupes. En caso de avería, el técnico ya está en tu casa. Se llama Lil-Off y es un dispositivo que puede reemplazar al Lilo averiado. Su función es hacer que la casa continúe funcionando como lo hacía antes de domotizarla, mientras arreglamos el Lilo averiado o mandamos un nuevo.

Ninguno. Una vez instalado, Lilo no necesita ningún tipo de mantenimiento ni cuidado. Se alimenta de la propia red eléctrica, así que no necesita recambio de pilas ni cargar baterías. Y en caso de alguna incidencia, podremos solucionarla a distancia. Tan sólo deberás dar permiso para hacerlo a través de la app.

Lilo se alimenta de la red eléctrica. Así pues, si se va la luz, el dispositivo no funcionará. Al igual que tu televisión o el router.
Eso sí, Lilo te avisa de que la luz se ha ido. Así podrás mandar a alguien a tu casa para que, por ejemplo, el frigorífico no se caliente.

Retirar un Lilo es mucho más sencillo que conectarlo. Únicamente habría que desenchufarlo y enchufar el Lil-Off. Después, en la nueva casa, se debería realizar la nueva conexión. Podemos ayudarte poniéndote en contacto con un técnico especializado.

Cada Lilo que tengas conectado mide diferentes elementos de la estancia en la que se encuentra. Cuenta con varios sensores para medir luminosidad, temperatura, movimiento, ruido, consumo eléctrico y humo.

Cualquier persona a la que le des permiso desde la app de Lilo: tu pareja, tus hijos, un amigo, etc. El funcionamiento es tan sencillo que puedes dar permisos temporales. Algo muy útil si tienes visitas que vayan a pasar unos días en tu casa. Una vez se marchen, puedes retirarles el permiso desde la app de Lilo.

Para su correcto funcionamiento, Lilo debe colocarse en la caja de registro de la estancia. Es algo necesario para acceder a los cables de la casa. Con ello se consiguen otras ventajas: una ubicación alejada del alcance de los niños, cómoda para los electricistas y privilegiada para los sensores de humo y de movimiento.

¡Claro que sí! Desde la app de Lilo puedes hacer las mismas cosas que con el mando a distancia de tu TV. Por ejemplo, puedes cambiar de canal, navegar por el menú, subir y bajar el volumen o directamente silenciar la televisión.

Sí, si tienes las persianas motorizadas. Podrás controlar cualquier persiana estandar que se encuentre en aquella estancia donde se conecte Lilo.

Sí. Mola, ¿verdad? Lilo puede grabar y reproducir los mandos de todas las televisiones que tengan mando a distancia infrarrojo. No importa su marca ni su edad. 

Con Lilo puedes abrir toda puerta que tenga portero automático. El funcionamiento sería el mismo que si pulsas desde el botón del interfono, pero sin moverte de donde estés.

Podrías hacerlo con varios Lilos, pero no es necesario. De hecho, recomendamos que sólo se conecten aquellos enchufes y luces que quieras controlar desde el móvil. Conecta a Lilo lo que te interesa controlar. Por ejemplo: lámparas, radiadores, ambientadores, etc. En cambio, no tiene mucho sentido conectar a Lilo aquello que debe estar siempre encendido: el router, el frigorífico, etc.

Por supuesto, siempre que hayas enchufado el brasero a uno de los enchufes conectados a un Lilo.

Sí, si realmente deseas controlar toda tu casa. Pero ¿de verdad te interesa controlar toda tu casa? Quizás no quieras controlar una habitación donde no pasas tiempo o de la que no necesitas controlar nada.
Lilo quiere mejorar tu vida. Por ello nuestro consejo es que conectes sólo aquellas estancias en la que hagas vida. Por ejemplo, el salon, tu habitación o la cocina.

El control del portero automático sólo supone abrir la puerta desde el móvil, no la visión de la cámara del mismo.